La importancia de validar las emociones de tus hijos.
Por: Diana Berrones Esparza psicopedagoga de Middle School
Hablar de las emociones es fundamental para el bienestar emocional de los niños, ya que ayuda a normalizar la idea de que todas las emociones son importantes y válidas. En muchas ocasiones, los niños experimentan sentimientos intensos que no saben cómo manejar, lo que puede generar incomodidad o frustración.
Es importante enseñarles a reconocer y aceptar lo que están sintiendo, para que vean como algo natural el poder experimentar esas emociones. Validar sus sentimientos no solo les da un espacio para ser escuchados, sino que también les enseña a gestionar sus emociones de manera saludable.
Validar las emociones de un niño no necesariamente significa que estés de acuerdo con la forma en que reaccionan, sino más bien reconocer que lo que sienten es real y válido. Cuando validamos sus emociones, estamos dándole importancia a lo que están viviendo y que sus sentimientos merecen ser escuchados. Este acto de aceptación es clave para que los niños aprendan a comprender sus propias emociones y a no reprimirlas.
Cuando validamos sus emociones, esto les ayuda a comprender que está bien sentirse sentirse tristes, enojados o frustrados. Que puedan aprender que no hay nada malo en expresar lo que están sintiendo. Esto los ayuda a reconocer que no deben ocultar ni negar lo que sienten, sino aceptar y entender sus emociones como algo normal y necesario en su vida.
¿Cómo podemos validar las emociones de los niños?
- Escucha activa: Dedica tiempo para escuchar lo que el niño tiene que decir. No interrumpas ni minimices sus sentimientos. La simple acción de escuchar ya es un primer paso para validar sus emociones.
- Refleja sus sentimientos: Puedes repetir lo que el niño te dice para mostrarle que comprendes lo que siente. Por ejemplo: "Entiendo que estás triste porque no pudiste jugar más tiempo."
- Validación sin juicio: Evita juzgar o criticar sus emociones. En lugar de decir "No pasa nada" o "No deberías sentirte así", acepta sus sentimientos tal y como son.

Al darles un espacio donde puedan ser ellos mismos y expresar lo que sienten, sin miedo a ser juzgados, les estamos enseñando a comprenderse mejor y a ser más fuertes emocionalmente. Están en una etapa de crecimiento, donde el acompañamiento emocional es muy importante y que ellos puedan sentirse respaldados mientras van desarrollando sus habilidades emocionales.